El senador Moreno llegó hoy a Colombia como parte de una delegación estadounidense más amplia acreditada formalmente para observar las elecciones presidenciales del domingo.
Los términos de dicha acreditación son inequívocos. El Consejo Nacional Electoral —incluida, entre otras, su Resolución 09458 de 2025— exige que todos los observadores acreditados internacionalmente se abstengan de cualquier «manifestación a favor o en contra de partidos, movimientos o candidatos».
La ley estipula claramente que los observadores tienen prohibido participar en actividades de «carácter político partidista», bajo riesgo de expulsión permanente del país si se descubre que lo han hecho.
El senador Moreno parece haber violado ya estas leyes. Según múltiples informes de medios colombianos e internacionales publicados hoy, el senador Moreno ha planeado una reunión con los dos principales candidatos presidenciales de derecha —Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella— con el propósito explícito de facilitar su acercamiento político de cara a una posible segunda vuelta contra el Pacto Histórico el 21 de junio.
Esto constituye una intervención política activa en el proceso electoral por parte de un ciudadano extranjero que opera bajo la cobertura de un mandato de observador.
La intervención sigue un patrón que es anterior a la llegada de la delegación estadounidense. El senador Moreno es miembro del Partido Republicano y tiene vínculos personales documentados con la élite conservadora de Colombia, además de un historial público de hostilidad hacia el gobierno de Petro.
Su equipo llevó a la Casa Blanca un documento —capturado en fotografías y difundido por NBC News— que contenía imágenes generadas por IA del presidente Petro con un uniforme de preso, junto con propuestas de sanciones de EE. UU. contra Petro y su familia. Esas sanciones fueron impuestas posteriormente.
Las recientes declaraciones de Moreno y sus intervenciones planificadas dejan claro que no es un observador imparcial. Es un agente —y sus credenciales ponen en riesgo la desestabilización de las instituciones democráticas del país.
El Observatorio urge al Consejo Nacional Electoral a investigar la conducta del senador Moreno —y a revocar su acreditación en caso de que se confirme la reunión denunciada.
La integridad de la votación del domingo depende de la aplicación equitativa de las leyes electorales de Colombia —a todos los observadores, independientemente del país que representen.
